¿El vencimiento de las Lebac's o del sistema ponzi? - David Omar Gallardo

¿El vencimiento de las Lebac's o del sistema ponzi?

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Cuando éramos chicos, se jugaba al juego de las sillas, donde los participantes caminaban alrededor de una ronda de sillas vacías mientras sonaba la música. Al parar la música todos debían sentarse inmediatamente, y quien se quedaba sin silla quedaba eliminado, prosiguiendo la siguiente ronda con una silla menos.

USHUAIA.- La economía argentina, desde la época de la "Revolución Libertadora" hasta hoy ha sido guiada por una clara política de endeudamiento permanente, con matices más claros y otros más oscuros, pero constante en el tiempo.
Algunos podrán aducir que con Néstor le pagamos al FMI, cuando ello es parcialmente cierto, ya que el pago fue exigido por el propio FMI, y para cumplir con ellos tuvimos que utilizar reservas y además tomar más deuda a tasas más altas -siendo que la deuda con el FMI representaba el 3% de la deuda pública aproximadamente-.
La tasa de endeudamiento actual es insostenible en el tiempo, y por tanto debe ser resuelta de algún modo. Las dos opciones son: emitir billetes para pagar los gastos del Estado, o tomar deuda. Los muchachos han optado por la segunda opción, creyendo que la misma detendría la inflación.
Un flamante ex-ministro de economía acusó a las actuales autoridades económicas de desconocer la historia argentina, y el hecho que te critique alguien de una aproximación teóricamente ideológica se torna preocupante.
La última información de esta semana sobre la balanza comercial mostró datos desconcertantes, las exportaciones están subiendo achicando la brecha con las importaciones, y lo que se importan son insumos, materias primas y bienes de capital -como máquinas-. Las exportaciones de materias primas y productos agropecuarios están bajando, y en cambio está subiendo la exportación de productos industriales y energía.

El talón de aquiles.
Entonces llega la pregunta, ¿qué es lo que está fallando en materia económica?
Y acá llegamos al talón de aquiles.
El gran problema argentino tiene dos raíces: tenemos una deuda que no podemos pagar, y además perdimos una guerra con una potencia.
Con respecto al hecho de la guerra hago una mención al paso, trajo aparejada una imposición que nos impide, aunque queramos, desarrollar la industria pesada. Sino pregunten a los administradores de la década ganada porqué los trenes se traían de China, y no se procuró fabricarlos de cero en nuestras tierras.
Ahora bien, respecto a la deuda pública, Argentina tiene un problema central: no tiene capacidad de pago. Lo único que se pagan son los intereses, y esto nunca cambió sustancialmente.
La realidad argentina es mucho peor de quien todos los meses se ve obligado a pagar el mínimo de la tarjeta; el país llega a pagar sólo los intereses.
El interés de quienes prestan es que este país nunca salde su deuda, sino que sea un eterno pagador.

El juego de la silla.
La gestión Macri ha abierto peligrosamente las puertas al famoso carry trade, logrando que de ese modo las reservas del Banco Central aumenten por los inversores que trajeron sus dólares para comprar Lebac's, bonos y tal vez acciones. Es por ello que el nivel de reservas es de alguna manera ficticio, o para decirlo generosamente es un delicado equilibrio, que depende del hecho de que los dólares que entraron al país para lucrar con las Lebac's no se vayan.

Y este mecanismo se agrava con el hecho de que el país no tiene capacidad de pago.

Por ello, no es alejado de la realidad el mensaje dado por diferentes diarios económicos extranjeros, que están recomendando a las inversiones que vinieron de afuera, tomarse el palo convirtiendo sus Lebac's en dólares y sacarlos del país.
Porque he aquí el juego de la silla, el que no logre sentar sus inversiones en liquidez, puede ser que quede 'eliminado' con sus inversiones convertidas en papelitos incobrables.
En la próxima fecha de vencimiento de Lebac's tenemos dos panoramas, el primero es que los inversores que aún no retiraron su dinero al exterior lo hagan, definiendo una cotización del dólar mucho más alta; la segunda es que tentados por la tasa de referencia mantengan los fondos por el máximo de tiempo que puedan, hasta que llegue el momento de sacar su dinero.
Los dos panoramas son simplificados, pero complicados, ya que la tasa de interés alta lo que logra es que quien tenga dinero opte por ponerlo en el sistema financiero antes que en construir o producir algo, por esa razón la economía en ambos supuestos se 'enfriaría'.
Basta esperar las próximas semanas, ya que por las experiencias del corralito y la hiperinflación es posible que el inversor local decida invertir el dinero en bienes de capital o ladrillos, generando de ese modo una posible salida mediante el crecimiento de la actividad económica, pero ya más de uno la sacó afuera.

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