Estamos en tiempos convulsionados, donde se hace uso político de cada muerte o hecho desafortunado. A quienes hacen uso político de lo sucedido no les importa Santiago, el pibe tatuador, mochilero, un soñador, que desafortunadamente cayó en medio de una protesta mucho más ríspida que otras en las que estuvo.
A quien realmente le importa qué pasó con Santiago es a su familia.
A quienes realmente afecta es al padre y la madre, que hoy tienen una silla vacía en la mesa, una cama tendida en su habitación, sus cosas en el mismo lugar de siempre, y sus amigos extrañando su compañía.
Hoy aporté un pequeño grano de arena a favor de su búsqueda, espero que sea un aporte favorable para encontrarlo, y pueda volver con su familia.
La presentación:

