Integración de la realidad material y virtual - David Omar Gallardo

Integración de la realidad material y virtual

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Comparto algunas notas, con conclusiones parciales:

Generación de dependencias
Supongamos que un país subdesarrollado decide abrir sus fronteras de manera total a las TIC y por primera vez éstas se utilizarían en dicho país. ¿A quién le compraría las antenas emisoras y receptoras de las señales de celulares, o de Internet, o del medio de comunicación que elija? Vemos posible que el primer interés que puede estar presente en la participación de las compañías que apoyan la eliminación de la brecha digital es el de comerciar sus productos.
Aquí es donde Langdon Winner diría

“es obvio que las tecnologías pueden ser utilizadas de manera que faciliten el poder, la autoridad y los privilegios de unos sobre otros […] [postula el] determinismo tecnológico ingenuo: la idea de que la tecnología se desarrolla únicamente como resultado de su dinámica interna y, entonces, al no hallarse mediatizada por ninguna otra influencia, moldea la sociedad para adecuarla a sus patrones. Aquéllos que no han reconocido aún los modos en los que las fuerzas sociales y económicas dan forma a las tecnologías no han ido mucho más allá de ese determinismo”[1].

John Locke alguna vez escribió un consejo que decía que

“cuando deben mantenerse grandes ejércitos o alianzas con el exterior por medio de provisiones enviadas desde el país, como consecuencia lógica, el tesoro disminuye de modo más rápido. Pero esto, por lo menos desde la mejora de la navegación y el comercio, ocurre muy rara vez en Inglaterra, porque sus príncipes han comprendido que es más importante y valioso para el reino extender el poderío a través del mar y asegurar la navegación y el comercio, que emprender guerras o intentar conquistas en el Continente…”[2].

A la luz de esta declaración podemos volver a citar y poner en perspectiva lo que Javier Donas refirió cuando dijo que

“como encarnación de los intereses de aquellos que la promueven, se podría decir que la tecnología ha sido siempre, al igual que la guerra, una prolongación de la política por otros medios”[3].
Entonces no se genera solo una subordinación tecnológica sino también económica.
Mi conclusión es: “las TIC que NO son dirigidas y desarrolladas por los países usuarios atentan contra su soberanía nacional, en cuanto a su voluntad independiente, autonomía cultural y de decisión a largo plazo”.

Algunas políticas tienden a limitar ese fenómeno tomando control de las comunicaciones mediante órganos centralizados del estado (como China).

Vemos la RELEVANTE importancia que tiene esta característica, expresada en la hipótesis, que el control de las teconología en los algunos países ya es llevado a cabo por los departamentos de seguridad, como en la India que

“está estudiando una nueva ley que permita comprobar todos los equipos de telecomunicaciones importados para garantizar que no compromete la seguridad nacional”[4].


[1] “¿Tienen política los artefactos?”, Langdon Winner.
[2] “Derecho a la Rebelión”, John Locke.
[3] “Hacia la cuarta generación de Derechos Humanos: repensando la condición humana en la sociedad tecnológica” Dr. Javier Bustamante Donas.
[4] REUTERS. 18.09.2009 - 13.19 h

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